Un año más ha pasado por nuestras vidas y hemos podido conocer la 7ª edición de Nostop. Imágenes, sensaciones y recuerdos que quedarán siempre en nuestra memoria y que ya forman parte de la pequeña historia que venimos haciendo.
Hubo 67 inscritos de los que tomaron la salida 62 por diversos problemas de última hora, el número si lo comparamos con la 6ª ha crecido.
La tarde del viernes prometía calor, no sólo por las temperaturas altas que nos regaló el dios Sol sino por el ambiente que se iba creando en los momentos previos a la salida.
Iban llegando nuestros Caminantes poco a poco y se veían abrazos y entrañables saludos entre unos y otros pues muchos de ellos son ya asiduos en su participación en Nostop y en otras pruebas.


Otros era la primera vez que nos visitaban y sus rostros denotaban sorpresa y un tanto de incógnita por no saber muy bien donde se habían metido. Todo lo que se lee en nuestra web o las opiniones que otros les contaron son cercanas a la realidad pero insuficientes. El que no haya referentes en otros lugares deja paso a la expectativa más clara y por eso las caras los delatan.
Intentamos decirles a todos que en su ánimo sólo exista el disfrutar. Que sea su máxima en nuestra prueba y que su presencia aquí sea de venir a conocer una propuesta distinta a cuantas otras conocen.
Todos aceptan de buen grado las humildes sugerencias y declaran que sólo esperan eso, disfrutar y conocer una nueva forma de competir y participar.
De los más lejanos, algunos ya habían pernoctado en la ciudad y conocido nuestros lugares de interés, probado nuestra gastronomía y degustado el fruto por antonomasia en la zona y en estas fechas que no es otro que la cerezas del Jerte que este año hemos podido degustar gracias a la Cooperativa de Navaconcejo.
Vimos llegar con alegría a Esperanza un año más con su gesto de felicidad que nos transmite a todos nosotros.
Los ojos de Andrés con sus ocho añitos de la mano de sus padres y custodiado por su hermano, eran un sinfín de chisporroteos brillantes y reflejos por la inquietud. Sus padres habían dicho que tenía que pagar la inscripción de sus ahorros y así lo hizo pues lo que más quería era participar en Nostop.
Iban llegando y por unos y otros motivos las emociones comenzaban a aflorar en los encuentros.
Poco antes de la salida, nuestro fotógrafo Juan Monge recogía las instantáneas que luego ilustran nuestra web, nuestros archivos y sus documentos de Certificación de kilómetros conseguidos. Eran convocados por megafonía y la voz que escuchaban, la de nuestra speaker preferida, la jefa de prensa de Nostop, Raquel Molano.
En la mesa de inscripciones los ya veteranos Martín y José Luis hacían su trabajo a la perfección y cada Caminante iba tomando su sitio, reconociendo la zona, creando su espacio y tomando posesión de su territorio en el que esperaban pasar algunas horas.
Tras las instantáneas individuales una fotografía de grupo y reunión previa en las que Pepe G. Daza explica nuestro circuito diseñado por él.


David Cerro, Director Técnico de la prueba toma la palabra e invita a todos a una participación guiada por nuestro reglamento que ninguna duda ofrece al respecto.
Queda poco para la salida apenas unos minutos y ya hace rato que está con nosotros Mónica García, diputada de deportes de la Excma. Diputación Provincial de Cáceres preparada para el silbatazo de inicio. Pero en esta ocasión no estará sola y también podemos contar con la presencia del Dtor. Gral. de la Consejería de Juventud y Deportes de la Junta de Extremadura, Fabián Quesada quien a capela con Mónica tomaron el crono y cinta en mano taparon la pista central de la Isla cada uno de un lado. Cuando se inicia el conteo Fabián levanta la mano, Mónica eleva el silbato y con el aliento contenido los Caminantes escuchan el sonido y atropellan sin recato la cinta que cae a sus pies y es por todos, pateada a su paso.
Se dispararon los flases y la adrenalina dejó de fluir y ya sólo miraron hacia adelante, su meta estaba al final de un largo camino que todavía estaba por descubrir.
Ya sólo veíamos sus espaldas pues apenas en unos segundos el pelotón caminaba ligero siguiendo a Santi que con su bici marcaba y abría la marcha.
Es el momento que todos esperamos, los nervios pasan a segundo plano y ahora lo que cuenta es disfrutar para aquellos que no compiten y conseguir ese sueño que llevan con miras particulares, o bien conservar al máximo las fuerzas para las durísimas horas finales.
El paso por contrameta y la vuelta al primer circuito se hace en un abrir y cerrar de ojos. Apenas habían tomado la salida cuando ya estaban aquí de nuevo. Todos iban felices, charlando unos con otros, caras y gestos ya distendidos pues sus zapatillas habían comenzado a moverse y a soltar nervios a cada paso.
Cuando concluye la primera vuelta nos dice adiós Esperanza, representante de Aspace. No es un adiós sino más bien un hasta luego pues seguro que nos visitará en nuestra próxima edición y además promete asistir a la entrega de premios. No hay nada más emotivo en Nostop que la cara de Esperanza recogiendo su regalo y regresando a la silla junto a sus padres portando la bolsa del Caminante. Sólo con este gesto ya estamos más que recompensados por el esfuerzo hecho.
El bullir de la zona de descanso en incesante. Tenemos a todos y con sus equipos de asistencia al pie del cañón. No es que necesiten nada especialmente pero revisan y recolocan una y otra vez sus posesiones. Aquí la ropa, aquí la bebida, los ungüentos mágicos, la comida; todo tiene que estar en su sitio que no es ni más ni menos que el elegido por ellos. Si la botella que dejaron no la encuentran en la misma posición sus cabezas deben recolocarse nuevamente y no es momento de acertijos o búsqueda del tesoro. Todo debe estar bien presente y a la mano para cuando las urgencias apremien.
Va bajando la temperatura y comienzan a encenderse las bombillas de las farolas. Todo nuestro circuito iluminado, el de bicicletas con suplementos aquí y allí y el campo de fútbol con las grandes torretas. Comienza a adentrarse la noche y así poco a poco y sin darnos cuenta, algunos deciden abandonar el parque para ir a sus casas a tomar la cena y descansar.
Cuando son las doce de la noche, hora de Cenicienta para nuestro pequeño participante de ocho años, Andrés, al que sus padres y muy a pesar del niño, deciden hacerle ver que es una estupenda marca la que ya ha conseguido. Más de 26 km. para sus pequeñas piernecitas son argumentos sobrados para que el niño marche a casa a dormir. Le vimos alejarse mohíno y refunfuñando pero a todos, cuando niños nos pasó, que nunca queríamos dejar de jugar y para él era divertido estar en Nostop.
Entra la noche y la Isla ofrece cada vez más silencio y soledad. Aquello que hace unas horas era un bullir de gente pasa ahora a los pocos amigos y familiares que arropan a sus Caminantes. Los Voluntarios se relevan y unos van y otros se incorporan. Nos espera una primera noche en la que comienza a bajar la temperatura y se esperan bastantes bajas.
Son las 5 de la mañana, diez horas después del comienzo y toman la salida 43 Caminantes con lo que prácticamente un tercio nos ha dicho adiós.
Al poco comienzan a verse nuevamente los rayos del sol y unos churros animan y dan vigor a todos los que se congregan allí a esas horas. Nuevamente relevos entre los Voluntarios y damos paso a una mañana de nuevos sueños.
A las 12, mediodía del sábado se da la salida a 20 Caminantes, otro tercio nos ha dejado y superamos los 96 km.
La Isla en estos momentos es un hervidero de personas y no sólo Nostop existe en el parque. Convivimos con un concurso de petanca, con las actividades preparadas por la celebración del día mundial del medio ambiente, grupo algarabía, rally fotográfico y los habituales paseantes con lo que el color y el calor de la gente tiene entretenidos a todos y parece que nuestros Caminantes pueden distraerse y pensar y ver otras cosas en sus pasos por cada lugar del recinto.
A mediodía parece que todo cesa pero es sólo una ilusión óptica pues en las primeras horas de la tarde nuevamente comienza a poblarse cada rincón de nuestro escenario.
Nos acercamos a las 24 horas y es momento de hacer balance con lo que podemos descubrir que nos quedan en pie 11 Caminantes que han superado las distancias propuestas de más de 130 km.
Aquí sólo llegan los elegidos para el triunfo y los demás, algunos de los que se marcharon en las primeras horas y que han vuelto para ver la situación de la competición, son testigos admirados de cómo sus compañeros de película siguen dando la batalla que todos iniciaron.
El día no ha castigado excesivamente en cuanto a temperaturas. Hemos tenido jornadas mucho más calurosas y podemos recordar que el día anterior había sido abrasador comparado con el sábado. Eso hace que la entrada de la noche aparezca reconfortante como continuidad de la tarde incluso con suave brisa que hemos disfrutado.
Llegan las doce de la noche y nos quedan en pie 6 Caminantes. En estas horas nos deja Fernando Gutiérrez. El granadino afectado por algún virus se encuentra en estado febril y no puede más. La pugna que preveíamos se aplaza para otra ocasión.
Los alumnos de podología de la Universidad de Extremadura y los kiromasajistas del Instituto Kiros, han tenido mucho trabajo en esta jornada y sus servicios fueron requeridos en cada entrada o retirada de nuestros Caminantes. Elena Escamilla y Marcos Gómez, traen aquí a sus alumnos pues es una ocasión única para ver resultados del comportamiento del cuerpo humano llevado a límites de gran esfuerzo, por lo que escenarios reales de esta magnitud no se prodigan y lo que para ellos es una ventaja, en cuanto a lo que representa una clase con pacientes reales, para nosotros es un privilegio poder disponer de sus servicios desinteresados.


Pasamos de los 160 km. y esto continúa, es sorprendente, al igual que otros años, observar el gesto y la fuerza que arrastran para llegar hasta aquí. Esperan con inquietud la respuesta a si llegarán a las 6 de la mañana para competir por el resultado. Todos sabemos que Nostop tiene dos fases bien diferenciadas en las que en la primera sirve de criba y selección para que unos pocos puedan competir por el final y es requisito imprescindible para llegar a esto haber caminado durante 36 horas al ritmo de vuelta por hora.
Deben conservar sus fuerzas y hacer los mínimos desgastes posibles pues la lucha viene después y ahí es cuando hay que darlo todo, vaciarse hasta la extenuación.
¿Sabéis cuántos llegaron a las 6? Exactamente. Los seis que quedaban a las doce de la noche y antes de esta salida tan importante, se explica nuevamente por megafonía la forma de actuar a partir de ahora.
Así y cuando suena el silbato, las formas de actuar varían. Vemos a Conchi, Toñy, José Ángel y Mano como optan por un descanso y vuelven a sus sillas para encarar el reto con más fuerza. Por el contrario JuanFran y José Luis, lanzan un ataque a la par, codo con codo y en apenas unos segundos desaparecen a lo lejos braceando con ímpetu. Las bicicletas salen tras ellos derrapando en la primera pedalada pues han hecho un de cero a diez en un segundo.
¡Qué gozada ver sus caras, sus gestos y sus reacciones! Sabemos que hay que madrugar mucho y es un instante pero seguimos pensando que merece la pena estar ahí.
Al poco salen las chicas, juntas y con rostro cansado, después les sigue Mano; tranquilo y con el ánimo de ver qué ocurre en los primeros compases. José Ángel se lo piensa y se decide a luchar contra el fortísimo dolor que le impide hacer un juego normal con sus pies. Cuando los veo descalzados de calcetines y zapatillas me impresionan las enormes y enrojecidas ampollas interdigitales y las ya explotadas plantares. Pero ese no es su problema. Su caballo de batalla está en el empeine pues los ligamentos no pueden estirar y contraer sin una estridencia de dolor.
Aún así dice que lo quiere intentar y conseguir los 200 km. por lo que se atreve a salir pensando en que apenas son tres vueltas más que después de lo ya caminado parece harto sencillo.
Pero tras cubrir el primer circuito, no puede más y tiene que tirar la toalla. Su rostro expresa dolor pero no físico. Es ese otro que sale de dentro por sentirse abatido y rendirse ante lo imposible.
En estas, llegan los churros y café que nos ofrece Protección Civil, ángeles de la guarda en muchos momentos y reconforta a todo el campamento.
Las chicas entran a tomar algo y vemos a Concha el rostro dormido. No puede con el sueño que la inunda y lucha contra ello, estira agarrada a una valla, su espalda se arquea buscando confortabilidad y marca los gemelos en un relieve escultural. ¿Cómo luchar contra ese cansancio tan grande? No sabemos muy bien pero como el ave fénix, resurge nuevamente y comienza a caminar junto a Toñy.
Mano mientras tanto se está viniendo arriba y se le nota jovial con su hermano como guardián. Por delante JuanFran y José Luis siguen a lo suyo pero hay una pequeña brecha entre ellos. No hubo tirón por parte del 44, fue una mini parada para limpiar una 'china' en la zapatilla… 've tirando que ahora voy yo" relataron los jueces, y eso fue suficiente para comenzar la distancia a crecer y fue la tónica hasta el final.
A medida que avanzan las horas la gente llega y comienzan a tomar asiento en las gradas, se peguntan por cómo va la cosa y la visión general es muy atractiva. Nos quedan dos chicas y tres chicos. Las chicas se han separado pues sus metas son distintas; desde las 6 de la mañana, Toñy quiere completar siete vueltas para conseguir su marca y Concha debe superar nueve y un circuito por lo menos. Esto hace que sus velocidades sean distintas y Concha ahora vuela sobre los caminos. Ha resucitado de nuevo y ya se le pasó ese bajón del amanecer. Ya lo tiene claro y sabe que puede conseguirlo por lo que la garra y su raza se reflejan en el gesto.
Ellos han hecho cambios y JuanFran sigue de líder pero José Luis ha cedido su puesto a Mano que viene barriendo desde atrás. Empezó con un circuito de desventaja (unos 2.000 metros) y ha ido escalando metros hasta rebasar al 53.
Se me olvidaba decir que a JuanFran le acompaña su inseparable Miguel, amigo y compañero de rutas y locomotora de tiro para él en las últimas Nostop. Le hace un trabajo exquisito y que el 44 valora y rentabiliza.
El número de Voluntarios pasa de 30, Con cada participante va al menos una bicicleta, cuando no dos o tres y caminantes que a duras penas pueden seguirles. Vemos como algunos trotan a su lado pues las velocidades que imprimen entre los 7 y 7 km. y medio por hora son difícilmente igualables.
Toñy, deja la lid cuando se sabe merecedora del premio completo pues ha superado en más de 1 km. la meta anterior que ella misma ostentaba. José Luis entró en zona de descanso y ya no tomó nuevamente la salida pues sus condiciones físicas le habían abandonado.


Y así nos quedan 3, Concha y el 44 seguido cada vez más de cerca por el de Azuqueca. No vale cubrir un kilómetro más, ¡qué va! Aquí van a por todas y pasan la meta exigida en uno, dos, tres, cuatro…. Hasta seis más hacen los chicos y tres nuestra guerrera Concha.
Cifras de escándalo, números de sorpresa e incredulidad. Hay que estar ahí para verlo y creerlo. El dorsal 1 cumple con 237,335 km y deja ahí el reto para la que venga detrás.
Ellos apenas por poco más de cuatrocientos metros dirimen los dos cajones más altos.
Mano vino de menos a más y recortó alrededor de 1.600 metros a JuanFran pero no fue suficiente y el de Romangordo revalidó su corona y el reinado duerme una año más en su casa para orgullo de todos sus vecinos.
Lo que sucedió detrás del sonido de la bocina es ya fiesta y algarabía. Nuestra enorme campeona se deshacía en abrazos y besos con unos y otros. Su familia la arropaba y los amigos enardecidos por el éxito la apabullaban con sus vítores.
Cuando llegaron agarrados de la mano los de la categoría masculina, a la carrera y con la cara llena de sonrisa, bullía el graderío, resonaba el cielo, retumbaba el suelo. El gentío producía un ensordecedor aplauso y vivas llenos de emoción y reconocimiento a tanto esfuerzo.
JuanFran buscaba a Eva y Mano a Raquel. Se funden en abrazos con ellas y las lágrimas brotan sin esfuerzo. Más de uno y de una notaron humedecer sus mejillas y erizarse sus bellos.



Pasaban de abrazo en abrazo, de beso en beso, de enhorabuena a sois los mejores. Sólo 446 metros les han separado. ¡Parece tanto y fue tan poco!
Siguieron las entrevistas, los flases, las palmadas en el hombro, los comentarios de admiración y pasamos a la entrega de premios. Una ceremonia rápida y llena de recuerdos en la que intentamos obsequiar con todo lo que tenemos para que algún que otro presente retenga esta fecha en nuestras memorias.

Una foto de los 6 ganadores en el pódium nos dejó la última imagen de la 7ª, preámbulo quizá de una nueva edición allá por el 2011.
¿Estaremos aquí? Ojalá y que os lo podamos seguir contando y sobre todo, que vosotros estéis ahí para leerlo o si os atrevéis; ¡VIVIRLO, aquí en Plasencia en nuestra exclusiva NOSTOP!